Las palmáceas constituyen una familia muy diversa de plantas de porte arbóreo y arbustivo.
Presentan en la mayoría de los casos un tronco único carente de ramificaciones y una sola zona de crecimiento, situada en el centro de la copa, donde se desarrollan las hojas formando una roseta de hojas pinnadas o palmeadas y donde también aparecerán sus flores y frutos.
La fabulosa variedad de palmeras las hace imprescindibles en la jardinería y paisajismo, permitiéndonos seleccionar especies que se adecúen a zonas de clima mediterráneo o a regiones continentales.
Permiten el transplante de grandes ejemplares tamaños y se adaptan a desarrollarse con poca profundidad de suelo.
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