Su principal baza la constituye su perenne follaje, con gran diversidad de texturas y colores aunque existen algunas excepciones que pierden sus hojas durante el invierno.
Podemos verlos en parques y jardines durante todo el año, bien con su porte natural o podados y modelados formando setos u otras formas ornamentales.
Gracias a su gran variedad de dimensiones, formas y color de follaje, no es difícil encontrar una conífera adecuada a cada tipo de jardín.
Su mantenimiento no es complicado ya que precisan de pocos cuidados y se adaptan a multitud de exposiciones.
CONSEJOS
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